Casos reales

Caso Clínica Baviera: Cómo generar una crisis de posicionamiento político

Dani Mateo y su polémico sketch de la bandera de España se convirtieron en trending topic al iniciar un duro debate sobre los límites del humor y la libertad de expresión. Un debate en el que Clínica Baviera se ha posicionado, desencadenando una crisis corporativa completamente evitable.

  • Clínica Baviera es el grupo oftalmológico con mayor número de tratamientos en Europa.
  • Desde que naciera en Valencia en la década de los 90, Clínica Baviera ha conseguido abrir 80 centros en cinco países y facturar más de 90 millones de euros.
  • El polémico sketch de Dani Mateo con la bandera ha supuesto una brecha en la tranquilidad corporativa de la empresa.

Siempre se ha dicho que hay tres temas tabú a la hora de entablar una conversación de ámbito público: la religión, el fútbol y la política. Éstos son temas de conversación en los cuales es prácticamente imposible llegar a un consenso, lo único que podemos conseguir debatiendo alguno de ellos, es enfrentar ideológicamente a los participantes, clasificándolos automáticamente en detractores o defensores del argumento en cuestión. Una situación en la que toma relevancia la frase hecha de “Calladito/a estás más guapo”, que seguro ya debe conocer Clínica Baviera.

Clínica Baviera es un grupo oftalmológico que nace en Valencia en la década de los 90, después de que tres visionarios emprendedores aprovecharan la oportunidad que supuso el boom de la cirugía de la miopía para trasladar la confianza del cliente de ‘su médico’ a la marca y así crear una red de centros multimédicos que ofreciesen un servicio de calidad homogéneo. Puedes leer el artículo que escribió Emprendedores sobre su historia completa haciendo click aquí. El caso es que Clínica Baviera consiguió crecer y hacerse eco en el mercado, ganando la confianza de nuevos clientes a través de la influencia de personajes públicos como Jorge Marrón Martín, Ricky Merino o Dani Mateo, de quien habrás oído hablar últimamente…

La polémica

Desde hacía algún tiempo, Clínica Baviera mantenía un acuerdo de colaboración con el programa El Intermedio que se emite en LaSexta. Un programa que se basa en la sátira para contar la actualidad política y que está protagonizado por El Gran Wyoming, Sandra Sabatés y Dani Mateo entre otros.

El problema surge cuando, durante uno de los sketches del programa, Dani Mateo utiliza la bandera de España para sonarse la nariz de forma accidental. Según el propio humorista, lo que pretendía resaltar era la importancia que se le otorga a un objeto totalmente simbólico, pero la audiencia no lo entendió así, y se desencadenó todo un debate sobre si el acto del humorista fue tan sólo un chiste o pasó a ser un insulto hacia el sentimiento de los españoles.

Imagen en la que, durante el sketch del programa, Dani Mateo utiliza la bandera de España para sonarse la nariz.

La debacle no se hizo esperar y las redes ardieron con mensajes tanto de crítica como de apoyo a Dani Mateo. Los usuarios empezaban a posicionarse dentro de un debate político que, desde un inicio, parecía no iba a tener un final nada claro.

El posicionamiento político

El debate trascendía por momentos, e incluso algunos de los principales referentes políticos del país tuvieron tiempo para dejar su opinión en Twitter, algo totalmente comprensible, pues su éxito profesional se basa en la defensa de su ideología política. Lo que si es completamente incomprensible, al menos desde un punto de vista corporativo, es que una marca entre “al trapo” (permitidme este chiste, por favor) de la forma en que lo hizo Clínica Baviera: retirando las acciones de colaboración con el programa.

Con este comunicado corporativo, Clínica Baviera hacía pública y oficial su intención de retirar todas las acciones de colaboración con el programa El Intermedio.

Con esto, la marca se posicionó en un debate político, consiguiendo que todos aquellos que defendían la postura de Dani Mateo se colocaran automáticamente en su contra. Como consecuencia, no se hicieron esperar los llamamientos a un posible boicot a la marca en respuesta a su comunicado.

La salida más cauta

Evidentemente, después de todo el revuelo causado es inevitable la pregunta: ¿Cuál era la salida más cauta? Es completamente lícito que la compañía decida dejar de relacionarse con el programa en cuestión para así evitarse más malos tragos, pero hacer visible su malestar a resultado ser, de alguna forma, contraproducente. De hecho, Clínica Baviera no es la única empresa colaboradora de El Intermedio, pero sí ha sido la única que ha salido salpicada por el controvertido sketch.

Al contrario que en situaciones de crisis propiciadas por la misma compañía, en las que lo más recomendable es dar explicaciones claras con la mayor brevedad posible, en esta situación lo más cauto habría sido mantener la calma y pensar en las posibles consecuencias de las dos vías a tomar: la primera, no hacer ninguna declaración; y la segunda, cancelar la colaboración con el programa. De esta forma, la empresa habría podido prever las consecuencias y sorteado el problema en el que se encuentra ahora mismo. Y en el caso de no querer seguir colaborando con el programa, hacerlo una vez el debate está olvidado, o al menos más calmado, y no comunicar de forma pública que el detonante de la decisión es un factor político.

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